lunes, 18 de julio de 2016

La situación actual en Venezuela | Por qué no he blogueado mas

¡Hola, chicos! Ha sido muchísimo tiempo desde la última vez que escribí una entrada y de eso trata esto. Realmente trato de no tocar temas personales en el blog, pero creo que esta vez es necesario, mil disculpas. 
Como muchos sabrán, soy de Venezuela. La mayoría sabe donde está situado (si no lo sabes, estamos en Sur América). Venezuela es un país realmente hermoso. Tenemos paisajes preciosos, una gastronomía muy variada y... Las personas más cálidas y buenas que puedas conocer.

Pero algo está pasando aquí. Tal vez la mayoría de ustedes lo sepa pero para los que no, voy a exponer a continuación todo lo que está sucediendo aquí.


Actualmente el país está sufriendo un muy severo desabastecimiento. ¿Esto qué significa? No tenemos las cosas básicas. Desde productos básicos para el consumo como comida (leche, mantequilla, harina, aceite, arroz, etc.), de higiene personal (desodorantes, jabones, shampoo, papel higiénico, etc) hasta las medicinas, son muy difíciles de encontrar por no decir que son imposibles de encontrar. En la actualidad solo tenemos dos formas de adquirir estos productos: haciendo extensas filas que duran horas, y si cuentas con suerte consigues comprar algo, porque verán hay un sistema para comprar los productos escasos. Dependiendo del número en el que termine tu cédula (o identificación, como lo conozcan en su país), te asignan un día para comprar estos bienes escasos, es decir, si tu cédula termina en el número 1 solo puedes comprar "productos regulados" ese día, tienes que levantarte entonces ese día a las 3:00 am y estar en el comercio desde la madrugada hasta que lo abran para ver si después de tanto esperar corres con suerte y puedes comprar algo.

¿Qué sucede cuando no puedes comprar eso? Pues en ese caso tienes que recurrir a la segunda forma para adquirir estos productos necesarios: comprar a revendedores. Estos revendedores, o bien denominados aquí como los "bachaqueros" son personas que hacen estas filas y una vez que compran los productos deciden revenderlos al triple o más de su precio. ¿Qué hacen las personas? Una de dos cosas. Los compran o dejan de comer. Es rudo, no lo voy a negar.

¡Ahora imagínense cómo se complica el problema cuando le sumamos el hecho de que el sueldo no alcanza! Yo tengo 19 años, actualmente no estoy trabajando porque me dedico completamente a estudiar. No vivo con mis padres porque la universidad en la que ofertan mi carrera está al otro lado del país. 

Ya les expuse el problema de desabastecimiento, pero también tenemos varios grandes y graves problemas: las inseguridad. Sé que hoy salgo pero no sé si voy a regresar a casa, y este es un problema general de latinoamérica, pero en Venezuela es mucho peor.

A diario puedo escuchar historias de personas que son robadas, asesinadas, heridas... Solo porque a alguien le gustó tu reloj, o notó que tienes un teléfono... O simplemente se molestó porque no tenías nada de valor que te pudiera quitar. 

El índice de criminalidad está por los cielos aquí. La gente vive con miedo por su vida, por la vida de sus amigos, por la vida de todos los seres queridos en general.

Y más allá de la inseguridad está el hecho de que no tenemos lo básico y lo que conseguimos es exageradamente costoso. Siendo sincera, nunca había visto a tanta gente pedir dinero y comida en la calle como lo veo en estos días lo que me lleva a lo más grave y triste de la actualidad ya no veo a la esperanza presente en las personas.

Estamos perdiendo lo más valioso que tenemos: la ganas de seguir adelante, de vencer a las adversidades. Nuestra moral ha sido golpeada tantas veces que ya no podría explicar. Inclusive me incluyo en eso. Hay muchos días en los que no veo cómo saldré de esto. Días en los que me pregunto qué pasará con mis sueños si algún día podré llegar a lograr lo que anhelo, comer sin miedo de no poder hacerlo mañana, salir sin temer por mi vida. Y así no sientes motivación,no para vivir tampoco para continuar blogueado y fingir que nada sucede.

He llegado al punto en el que me quiero ir del país. Y eso me duele, porque yo AMO Venezuela como nunca podré amar a otra tierra y me duele todo lo que está pasando. Sé que muchas personas me podrían decir que es mejor quedarse y luchar pero, puede ser egoísta pero no sé por donde empezar o qué hacer y además hay quienes me necesitan más. Mi familia me necesita, necesita que los pueda ayudar y eso solo lo podré hacer yéndome del país. Alejándome de todo lo que amo para poder, con muchísimo trabajo, darle y retribuirle a mi familia todo lo que han hecho por mí.

Concluiré esta larga entrada citando a alguien que escuché una vez en una conferencia. "¿Cómo, cómo podemos mantener la esperanza y nuestros sueños que van más allá del cielo cuando la realidad nos hace volar tan bajo?" 

Gracias a los que se tomaron el tiempo de leer esto. Gracias por su apoyo, solo le diré que no me daré por vencida, seguiré adelante y forjaré mi camino a pesar de las adversidades.

1 comentario:

  1. Mucho ánimo desde aquí, ojalá que mejore la situación.
    Un beso muy fuerte.

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